PONCHO NEGRO

 


Cuando me
fui de mi rancho
se puso a llorar el viento.
Estribé, monté a caballo
y lo acuñé en el invierno.

 

Apenas iba clareando
por una grieta del tiempo
y me fui como la noche
trote corto y poncho negro.

Mire que triste ocasión,
andar de riñón cubierto
sintiendo que algo en el alma
nos viene sonando a hueco.

Y mire que cuesta d’irse
cuando se ve d’ende lejos
que la tapera se agacha
como llamando a su dueño.

Quien fuera brujo pa d’irse
llevándose como el viento,
lejos de pagos queridos,
risas suspiros y besos.

Alcé esa vuelta del rancho
las pocas pilchas que tengo;
lo que no va en las maletas
cabe bien en el pañuelo.

Aquellas cuatro paredes
que cobijaron mi sueño
quedaron desamparadas
cuando me fui en el overo.

Al coronar la cuchilla
miré p’atrás un momento
y me fui como la noche,
trote corto y poncho negro.

Aquesta entrada ha esta publicada en OSIRIS RODRÍGUEZ CASTILLOS. Afegeix a les adreces d'interès l'enllaç permanent.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s